Vacas y Terneros
Las vacas son explotadas por su carne, por su leche y por su piel. En cuanto a los terneros, son asesinados por su carne independientemente de la raza, salvo aquellas terneras de razas «lecheras» que se destinan a producir leche y parir nuevos terneros. La principal parte de la carne proviene de terneras de diferentes edades: la ternera «lechal» se obtiene de terneros criados con la propia leche de su madre, mantenidos en establos semioscuros y reducidos, y enviados a morir con solo cuatro meses de edad; el «baby-beef» o añojo son terneras macho enviadas al matadero a los 11 meses, tras recibir un plan intensivo de alimentación.
En la explotación intensiva, los terneros —hijos de las vacas explotadas por la industria láctea— son separados de su madre entre 3 y 8 días después de nacer, provocando un trauma terrible a ambas. Son aislados en diminutos cajones donde se les inmoviliza y reciben una alimentación artificial pobre en hierro, para conseguir una carne blanca y blanda a costa de la anemia y el atrofiamiento muscular.
Explotación por su leche
Las vacas explotadas por su leche suelen ser asesinadas a los 5 o 6 años de vida. Son fecundadas artificialmente una y otra vez, y el ternero que nace es arrancado de su madre a los pocos días para poder aprovechar la leche que produce. Las vacas suelen estar en cubículos diminutos donde apenas pueden girarse, y cuando les quitan a su cría mugen y lloran por la separación durante varias noches. Este proceso se repite una y otra vez durante los años en que la vaca sigue produciendo suficiente leche para ser rentable.
El matadero
Las vacas y terneros son aturdidos con una pistola de proyectil cautivo, colgados boca abajo de una cadena que los desplaza hacia la zona donde les cortarán el cuello para que se desangren durante varios minutos, tiempo en el cual muchos siguen conscientes, intentando escapar. Su piel se arranca con un rodillo a gran velocidad, y su cuerpo despellejado es cortado por la mitad y enviado a las carnicerías y salas de despiece.
No importa si están en una granja abierta o cerrada, si la nave es más grande o más pequeña: todas y cada una de ellas son individuos con capacidad para sentir placer, dolor y miedo. Sienten como tú y como yo, y quieren vivir como tú y como yo.

